25-07-2019


Estar de pie

La importancia real de los pies.

Todos los días nos desplazamos de un lado para otro, en la calle, en nuestro trabajo, en nuestros hogares. Los pies son nuestro sustento, lo que nos conecta con la tierra, la base para poder movernos. Es mucha la tensión que deben soportar durante el día y no nos damos cuenta, nuestro peso, movimientos y todas las actividades que realizamos. Es importante estar atentos antes de que nuestra salud en pies, tobillos, rodillas y caderas, pueda verse comprometida. 

¿Hasta dónde aguantan?¿Qué problemas puede traernos el estar mucho tiempo de pie, por ejemplo, en el trabajo? ¿Cómo podemos evitarlo?

El estar cinco horas de pie al día a la contribuye a una fatiga muscular importante, según informa la revista estadounidense The American Journal of Epidemiology. Además, quienes pasan en promedio más de cinco horas de pie al día tienen un 232% más de probabilidades de tener un accidente cardiovascular a largo plazo por dificultades en el retorno venoso. Eso, sin contar con dolores de espalda constante, hinchazón, calambres y trastornos musculoesquléticos. El estar de pie es un tema que no podemos dejar de lado, sobre todo hoy, donde en muchos rubros es parte de nuestro día a día en el trabajo. 

Esta práctica es conocida como standing y se da mucho en trabajos que requieren estar de pie, como turnos de enfermeras, guardias, chefs o vendedores en tiendas, por nombrar algunos casos. ¿Y qué otros problemas tiene asociados?

  • Inflamación de articulaciones, comúnmente conocidos como juanetes producto del uso inadecuado de un calzado que no se adapte correctamente a nuestro pie.
  • Fascitis plantar, que corresponde hinchazón que aparece en el arco del pie hasta los dedos al verse la planta del pie sobrecargada, produciendo dolor especialmente en el talón.
  • Tendinitis, pues al estar mucho tiempo de pie los músculos, tendones, ligamentos y articulaciones comienzan a ponerse más rígidos pues se ven forzados, llevando a afecciones como esta, artritis u otras lesiones provocando dolor.
  • Varices producto de un mal retorno venoso. La circulación comienza a verse enlentecida, el retorno de sangre al corazón es deficiente, haciendo que músculos y venas se inflamen por un sobre esfuerzo, a modo de defensa del cuerpo.
  • Dolor lumbar por mala postura, ya que el cuerpo adopta posiciones que no son cómodas ni naturales, apareciendo inflamación producto de esto. Lo mismo pasa con las rodillas producto del peso que tienen que soportar.
  • Entre varias otras.

¿Cómo combatimos estos síntomas?

Si queremos evitar el dolor de pies, podemos minimizarlos tomando algunas precauciones empezando por elegir un buen calzado, pensado para cada uso o actividad. Para que se entienda, si vas a realizar una actividad deportiva, eliges un zapato diferente que para hacer trecking, así mismo, si vas a estar en tu casa, eliges uno distinto que en el trabajo. Por supuesto, antes de comprar cualquier calzado, debes tener claro qué uso le quieres dar, y junto con ello, hay que tener en consideración los materiales, la confección y la calidad de estos para este uso, como por ejemplo, las microfibras textiles para proteger el pie o pantillas especiales, con zonas de apoyo en las áreas más críticas del soporte.

1. A tu medida

Asegurate de que así sea. Un zapato a tu medida mejorará tu sensación de bienestar diario considerablemente. Verifica que:

  • Te sobre al menos 1 cm en la zona anterior del calzado, donde están tus dedos.
  • Tu pie no se deslice dentro del zapato porque causarás un desbalance y no estarás firme ni cómodo al momento de querer usar ese calzado.
  • Sean flexibles, pues el pie se hincha con el paso de las horas. No compres zapatos apretados pensando en que se ensanchan con el tiempo.
  • Idealmente compra zapatos cuando tu pie esté algo hinchado y puedas ver en realidad cómo te calza, siendo el mejor momento durante la tarde, después del trabajo por ejemplo.

2. Piensa en lo que necesitas

Cada tipo de pie, cada tipo de actividad requiere un zapato diferente, por eso piensa siempre lo que harás para poder comprarte el zapato que mejor se adapte a ello. Con el calzado correcto puedes minimizar el riesgo de enfermedades que anteriormente te comentamos y a los que seguramente podrías enfrentarte en tu jornada diaria. Asegúrate que las características por las que eliges un calzado realmente te protejan y acompañen en la actividad que vas a realizar.

3. Ayúdate al terminar la jornada.

Llegas a tu casa, cansado, con los pies hinchados. Lo mejor para esto es que los eleves y pongas hielo por 15 minutos para ayudar a la desinflamación de los tejidos. Lograrás una sensación de bienestar  inmediata. Además busca algún elemento, como pelotas de tenis por ejemplo, para masajear la planta de tus pies. Puedes incluir ciertos ejercicios para mantener la flexibilidad, mejorar la circulación y estés menos propenso a sufrir lesiones. 


En Calper Footwear® queremos ser la solución para ti. Queremos que estés cómodo, tranquilo y seguro con un calzado pensado en todas tus actividades, enfocado en tus necesidades en el trabajo. Permítenos ayudarte en hacer tu jornada laboral más llevadera y segura, a que puedas disminuir los riesgos a los que te verás expuesto. Haz tu día más cómodo y evita esos molestos dolores, en Calper Footwear® somos especialistas.

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